No a la constitución que se votó aquel 6 de diciembre de 1978
No a la constitución vigente, votada aquel 6 de diciembre de 1978. La cual, ni he votado, ni he jurado.
No a esta constitución, así de claro, respetando aquellos que la votaron, pero considerando que cuando se votó, no se daban las garantías mínimas de una democracia que se precie. Ya que obviamente, en aquella época, de fondo, había ruido de sables.
No a la constitución que, impuso al ciudadano Juan Carlos como jefe del estado, siendo este rey, cuando la legitimidad era la reinstauración de la República, o cuanto menos, habérsele dado a los ciudadanos, la opción de pronunciarse al respecto. Pero no camuflando esta cuestión en el si de la constitución, sino de forma específica.
No a la constitución que, el mando supremo de las fuerzas armadas, recae en el ciudadano Juan Carlos, cuando debería recaer en el presidente del gobierno, bajo supervisión del legislativo.
No a la constitución, cuando esta no evoluciona al ritmo de la sociedad. La constitución no debe ser un lastre para la sociedad, por lo que es imprescindible que experimente aquellos cambios que demanda el paso del tiempo, y la sociedad del momento.
No a la constitución que debido a su relativa antigüedad, no ha sido votada por muchos que ahora sí podrían pronunciarse. Seguramente, sino la mayoría, sí muchos de los que la votaron, ya han fallecido, mientras que, sino la mayoría, sí muchos ahora están en el segmento de población, cuyas edades están entre los 18 y los 47 años de edad.
No a la constitución que, al no reconocer el derecho de autodeterminación, vulnera fragantemente dicho derecho.
No a la constitución que, establece la utilización de la fuerza de los militares en caso de modificación del status de alguna zona territorial.
No a la constitución que, imposibilita el legítimo derecho, de que los ciudadanos, se expresen mediante las urnas, al convocárseles por la vía de un referéndum. Ya que si dicho referéndum, no lo convoca el gobierno de turno de los españoles, entonces no se permite sin más.
